‘Pensé que Dios realmente existe porque sencillamente no se puede creer lo bueno que es’ - Gianluigi Buffon

 

Andrea Pirlo llegó a la Juventus en una transferencia libre. Tenía 31 años y una década junto al  AC Milan terminaba con un título de la Serie A, pero en el club rojinegro se consideraba que Pirlo era una fuerza en proceso de desvanecimiento y su lugar en la alineación titular no podía ser asegurado por más tiempo. La confianza del Milán se tradujo en ampliarle el contrato solamente  por un año y tras ver eso Pirlo, impulsado por un sentimiento de traición, planeó su salida del club. Donde el Milán vio apenas a un actor de reparto, el entrenador de la Juventus Antonio Conte vio a un hombre en plenitud y quiso construir un equipo a su alrededor. A Pirlo le fue entregada la batuta del director del centro del campo Juventino al inicio de la temporada 2011-12 y llevaría la Vieja Dama de Turín a desarrollar una campaña de la liga invicta y al título de la Serie A.


El tono de lo que iba a venir fue fijado a los 17 minutos del debut de Pirlo en la liga contra el Parma, en septiembre de 2011 en el nuevo estadio de la Juventus. Recogiendo un pase de Lichtsteiner, Pirlo instintivamente le lanza el balón de vuelta al suizo que anota y conduce a la Juve en su camino a una victoria por 4-1. Era una señal de lo que vendrá después. Pirlo fue capaz de entregar 13 asistencias para gol en 36 partidos de la Serie A en su rol de regista. Fue el más influyente centrocampista de Italia en la temporada y bajo Conte ‘renace’ ante los ojos de los espectadores y tal vez demuestra que posiblemente Dios exista.

 

 

Por: Raúl Vergara @RaulVB

 

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