Budapest Honvéd (1950-1955)

Por Raúl Vergara @RaulVB

 

El fútbol es un deporte fabuloso, pero también ingrato. Muchos lamentan el hecho de que la selección de Hungría haya perdido gracias a la fatiga, a la frialdad y la estrategia de los alemanes en la final de la Copa del Mundo de 1954. Pero lo que pocos saben es que había un equipo de club que fue la base y el responsable de hacer que la magia de selección húngara haya pasado a la historia: el Honvéd Budapest. Beneficiado por la situación política de Hungría en ese particular momento, el equipo del ejército húngaro (Honvéd significa defensa de la patria) fue la base del éxito extraordinario de Hungría en el mundo del fútbol en esos años maravillosos. Grosics, Bozsik, Lorant, Czibor, Kocsis y Puskas fueron todos genios inigualables en sus puestos. Todos ellos jugaron juntos en el Honvéd de la decada de los ’50 que no pudo ganar ninguna Champions League ya que el trofeo en esa época no existia.

 

La crónica cuenta que en 1949 todo cambió para el FC Kispesti, antiguo nombre del Honvéd. El equipo hasta ese año no había ganado prácticamente nada en el fútbol de Hungría, siendo su principal logro la Copa a nivel local en 1926. El club tenía en sus filas a Puskas y Bozsik, dos jugadores con talento que prácticamente cargaban con el equipo en sus espaldas con el apoyo técnico desde la banca del sabio entrenador Béla Guttmann. Pero sólo con el trío ya mencionado era imposible para Kispesti ganar el campeonato nacional. Fue entonces que la política interna húngara cambió por completo la suerte del club de los suburbios de la capital, Budapest. Hungría vivía bajo una dictadura comunista y había mucho interés del gobierno en promover el proyecto nacional, el fútbol resultaba un medio apto para dicha empresa. 

 

El ejército decidió crear un equipo lo suficientemente fuerte como para representar al país en el campeonato nacional, mostrando, por supuesto, la ‘supremacía del gobierno’ en el deporte. Sólo que en lugar de iniciar un club desde cero, los militares decidieron ‘adoptar’ un club ya formado. La primera opción era el Ferencvaros, el más popular de Hungría. Pero las raíces del club estaban conectadas con ideas de corte fascista anticomunista.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por ello los militares húngaros decidieron elegir al pequeño Kispest, que cambió su nombre originalmente a Kispest Honvéd. Notablemente, además de un equipo de Liga el ejército quería ser dueño de selección de Hungría y asegurarse de convertirla en un equipo fuerte para competir con los mejores de Europa en ese periodo, grandes equipos como Italia, Inglaterra y Alemania. El entrenador de la selección nacional, Gusztav Sebes, pidió que los jugadores nominados al seleccionado nacional salieran de dos equipos grandes con el fin de dar mayor compenetración al plantel y facilitar su propio trabajo.

 

Con esto, las estrellas más grandes del país tuvieron que decidir ir a jugar por el Honvéd, el equipo de los militares o por el MTK Hungária (el equipo de la policía secreta de Hungría). Esta división forzada eventualmente hubo de beneficiar a un solo equipo, el Honvéd, debido a que la población húngara simplemente odiaba a la policía secreta del régimen comunista. Por ello el Honvéd ganó el apoyo de las masas y pudo aumentar su popularidad y comienza a jugar a casa llena pues la gente quería ver en acción a las superestrellas de la época, Grosics, Kocsis, Budai, Czibor y luego Puskas y Bozsik. El Honvéd estaba pues conformado y listo para servir a la nación.
 

Poco tiempo se necesitó para que el Honvéd ejecutara a la perfección su plan de juego y comenzar a ganar fama en el país. Con jugadores estrellas en el campo de juego y un fútbol  extremadamente ofensivo, el club ya en la temporada 1949-1950 ganaba  su primer título nacional con 23 victorias, cuatro empates y tres derrotas, anotando 84 goles y encajando 29. El MTK solamente alcanzaba la tercera posición, para el deleite de la gente. A finales de 1950 el equipo ganó otro campeonato, esta vez en estrecha carrera con MTK (bajo nuevo nombre). Sólo tres puntos de diferencia en la tabla separaron a los dos equipos, con Honvéd habiendo perdido sólo un partido y derrotando a sus rivales cercanos cuando se enfrentaron por un impresionante  6-3. El equipo anotó 67 goles en 15 partidos, un promedio de más de cuatro tantos por partido. 


Honvéd comenzó a ser popular en el país por lo espectacular potencia de su juego y el talento de sus jugadores estrella, que sirvió como la columna vertebral de la estupenda selección de Hungría que iba a ganar el oro olímpico en 1952, con cinco victorias en cinco partidos, 20 goles a favor y sólo dos en contra. En el mismo año, después de convertirse en el vicecampeón de 1951, el Honvéd volvió a ganar el campeonato nacional esta vez invicto con 21 victorias y cinco empates en 26 partidos. El equipo convirtió 88 goles a favor y sólo recibió 21 en contra.


Hungría comenzaba a quedarse pequeña para ese tremendo equipo y el elenco inicia una gira por Europa disputando una serie de amistosos. Ese fútbol lleno de movimientos coordinados, gran toque de balón y fuerza ofensiva cautivó al público de todos los rincones de Europa. El equipo fue considerado, sin lugar a dudas, el mejor del mundo mucho tiempo antes de que la selección de Hungría en noviembre de 1953 se enfrentase a Inglaterra en un legendario amistoso jugado en el estadio de Wembley donde vencieron a los locales por 6-3, la primera derrota de los ingleses en su casa frente a una selección de fuera de Gran Bretaña. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En 1954 Honvéd ganaba el tetracampeonato en Hungría convirtiendo 100 goles en 26 partidos, con 19 victorias, dos empates y cinco derrotas. Lamentablemente ese mismo año los jugadores del equipo y la nación húngara entera fueron sacudidos por el hecho de que la selección fuese derrotada en la final de la Copa del Mundo disputada en Suiza por Alemania perdiendo ese encuentro 3-2. Fue la primera derrota de Hungría tras 31 partidos jugados, un invicto que se había iniciado en mayo de 1950 y culminaba aquel fatídico 4 de julio de 1954.


A partir de ese momento nubes oscuras empiezan a verse en el horizonte de la selección húngara y el Honvéd. En 1955, el equipo celebra otro título nacional aún con todas sus superestrellas en el plantel. La campaña de nuevo es fabulosa, 20 victorias, cinco empates y una derrota en 26 partidos, con 99 goles a favor y 47 en contra. Pero a partir de ese logro todo cambió para el club. En 1956, el Honvéd participó por primera vez en la Liga de Campeones de la UEFA (competición creada en 1955) y se enfrentaba ante el Athletic de Bilbao (ESP). 

 

En el memorable primer partido jugado partido en España, la victoria fue para el Athletic por 3-2, con goles marcados por Budai y Kocsis para los húngaros pero antes de jugarse la vuelta los jugadores recibieron la noticia del estallido de la Revolución Húngara lo que hizo imposible que el partido de vuelta se jugase en su país. El encuentro tuvo que disputarse en terreno neutral en Bruselas y terminaba en empate 3-3. Con ese resultado finalizaba también la era dorada del fútbol de Hungría.