El fútbol de Gerardo Martino - Conceptos tácticos

 

Quizá en el inicio tengamos que referenciar que el Tata Martino es un entrenador camaleónico. Decía “Mister Chip” en un fantástico tweet, el día que se cerraba su contratación por el Fútbol Club Barcelona que el Tata Martino podía ser Bielsa o podía ser Bilardo. Y es muy cierto que existen grandes diferencias en los planteamientos de los equipos que comandó, todos con gran éxito, salvo Colón de Santa Fe que me atrevo a aventurar será la exceptio regulam probat de su carrera como DT. 

 

Los dos últimos conjuntos que entrenó son muy buena prueba de ello, del 4-1-2-1-2 que planteó en el Mundial 2010 con un Paraguay que no tenía inconveniente en quedar asentado en su área en momentos de falta de posesión, en estar replegado en los 30 metros finales de la cancha hasta el planteamiento actual de Newell´s hay un salto capital, quizás el mismo que hay entre Cáceres y Bernardi.

 

Discernimiento muy amplio en el juego, pero reiteración del éxito. Con Paraguay llegó a cuartos de final en Sudáfrica, sacado del cuadro en esta ronda por la futura campeona y en la Copa América 2011 se plantó en la final tras dejar en el camino a Brasil. Con Newell´s, ha resultado campeón del Torneo Clausura y semifinalista de una Copa Libertadores en la que únicamente la conexión Ronaldinho-Bernard pudo eliminarle. Ahora aterriza en Barcelona, la ciudad condal, donde le espera un plantel con un nivel sin asimilación a cualquier grupo que jamás pudo manejar.

 

La presión

 

1)  Tras inmediata pérdida de balón

 

La presión exhibida en Newell´s es agresiva, es intensa, es férrea. Sin embargo, la misma adolece a veces de cierto cariz individualista; pues si el jugador pierde la bola su cometido es recuperar la misma con suma celeridad y esto a veces provoca descoordinación en el conjunto. De igual modo, algunas situaciones de saque de meta son presionadas con gran intensidad pero poca inteligencia dando lugar a desequilibrios que pueden ser asequiblemente solventados por el adversario con un cambio de juego adecuado.

 

El lector tendrá una buena representación de lo que afirmo si trae a su mente la imagen de Messi tras perder un esférico. La gran mayoría de ocasiones en las que a Lionel le roban el cuero, el jugador de Rosario emplea toda su velocidad e intensidad para recuperarlo, con unas virtudes que han propiciado que Guardiola lo considere el mejor defensa del mundo. Esta imagen la veremos en Barcelona en muchas ocasiones; de la coordinación, organización y asentamiento de conceptos defensivos de los jugadores dependerá el éxito de esta herramienta clave en fútbol.

 

2)  Con posesión mantenida del cuero para el adversario

 

En aquellas situaciones de juego en las que el conjunto opositor tiene en su poder la bola, el repliegue defensivo es veloz y es certero. La formación 4-3-3 (con la variación del 4-1-3-2 primigenio) permanece inalterable y las líneas se juntan en gran medida, tratando de imposibilitar cualquier circulación de bola, buscando la asfixia del contrario. No se producen pues, concesiones de terreno de ataque. Para todo esto, obviamente, se requiere tanto de un estado físico privilegiado como de un estado mental únicamente dirigido a la puesta en práctica de los conceptos defensivos aprehendidos en los entrenos diarios.

 

Repliegue y esférico dividido

 

Newell´s Old Boys no tenía problema alguno en replegarse tras la línea de tres cuartos o incluso, tras la divisoria si no estaba en posesión de la pelota. Pero la presión nunca cesaba con una basculación de todo el once en función del recorrido de la bola y una press intensa y correosa del hombre más cercano al poseedor. En no pocas ocasiones, hemos visto a los equipos rivales verse obligados a retroceder y retroceder hasta llegar el esférico a los dominios del arquero, quien se veía obligado a rifar la posesión.

 

De especial importancia, es el comportamiento de sus equipos ante el balón dividido. En la pasada eliminatoria de semifinales de Champions League ante el Bayern München, el Fútbol Club Barcelona adoleció de tal intensidad y agresividad que es la enseña de los equipos del Tata. Gran parte –por no decir todas las pugnas- fueron ganadas por los muniqueses. En este punto, es donde la mano de Martino más ha de notarse, en la lucha por los balones divididos con fuerza y tesón, para tras recuperación, abrir rápidamente a banda e iniciar jugada de ataque.

 

Quisiera hacer hincapié en un aspecto del juego que veíamos mucho en el primer Barça de Guardiola y que se ha perdido con el transcurso del tiempo: la organización de la defensa desde situaciones de ataque. En Newell´s, a título de ejemplo, los extremos –falsos extremos sobre todo en esta segunda campaña- atan en corto a los laterales rivales, propiciando que se simultaneen ataque y defensa. Para mí, ésta es una de las características más importantes en el fútbol contemporáneo y está presente en Guardiola, Martino, Klopp, Heynckes y Mourinho… pero que resulta completamente desaparecida en el planteamiento de Vilanova.

 

La salida de balón desde atrás

 

En los últimos días, y a medida que se tomaba en cuenta el nombre de Martino como futurible titular de banquillo en el Barcelona, numerosas fuentes han asimilado su estilo al de Bielsa; punto aqueste hasta el que podemos estar de acuerdo. No obstante, han ido mucho más allá, han considerado a Martino como una copia exacta de Marcelo Bielsa y esto no es ningún caso así. Bielsa es fundamentalismo, Martino flexibilidad. Los equipos de Bielsa priorizan ante todo el espectáculo –especialmente hasta antes de su aterrizaje en Bilbao-; los equipos de Martino dan preponderancia al éxito. 

 

Tata no tiene inconveniente alguno en ordenar a sus escuadras que empleen el pelotazo siempre que sea necesario para sacar el balón, y eso es lo que hemos podido ver en Newell's. De todos modos, habrá que comprobar hasta qué punto puede calar esta idea en un Barcelona acostumbrado siempre a sacar el balón al toque, independientemente de la situación, salvo muy contadas excepciones.

 

El juego de ataque

 

En los años de Guardiola, exceptuando quizás la temporada 2008-2009, el Barça tomó un estilo de control absoluto de la posesión de balón hasta tal punto de priorizarla en ciertas ocasiones sobre la búsqueda de portería. La llegada al banco de Vilanova trató de innovar en este sentido con una mayor verticalidad y profundidad que ofreció grandes resultados en la primera sección de la campaña. En el equipo rosarino, Tata Martino se ha decantado más por esta línea, con jugadas rápidas y triangulaciones vertiginosas al primer toque. Tal planteamiento puede suponer un gran acierto en Barcelona, en un tiempo en el que Xavi Hernández con el timing único que le caracteriza y transmite al once se halla en franca decadencia.

 

Además, hemos de reseñar que el contragolpe ha tenido especial relevancia en el juego de Newell´s. En gran cantidad de ocasiones, hemos apreciado la secuencia de corte de balón en zona de medios o defensa y salida veloz  en uno o dos toques encaminada hacia la meta del contrincante. Claro está, que esta situación no se reproducirá en tal modo en Barcelona, empero puede suponer una alternativa excelente al juego de ataque del Barça.

 

Características del juego de ataque de Newell´s son las siguientes:

 

Participación de todos los jugadores en situación de ataque –particular detenimiento merece la figura clave del experimentado Lucas Bernardi -jugador por el que siento especial fascinación-; posesiones largas; movimiento rápido tras toque de balón conllevando generación de múltiples opciones de pase; cambios de orientación y como punto a destacar, los leprosos siempre cercan el arco adversario con una gran cantidad de jugadores. Las llegadas en ataque son muy numerosas con un elevado número de rojinegros ocupando el centro de la zona de ataque y con gran asiduidad descargando a banda para ejecutar un centro o dribling hacia el interior del área.

 

Tal situación puede ser ideal para el juego de ataque como puntas de lanza de los Neymar, Alexis, Pedro o Tello, pero también para las llegadas desde atrás de la segunda línea de los Xavi, Iniesta o Fábregas –que presuponemos titulares- o, por qué no, de la incorporación desde atrás de jugadores como Piqué o Busquets. Sí es cierto, que los doblajes de los laterales no se han visto con gran frecuencia en el juego de Newell´s, pues ocupaban en chances de ataque posiciones de volante. Todo esto, claro está, se adaptará al juego del Barcelona para producir un resultado propio y diferente.

 

Concretamente entiendo que Martino tendrá que estudiar cómo compatibilizar la posición de Messi que seguirá de falso 9, como principal referencia de área y dificultando la marca defensiva y la posición de Fábregas, cuyo juego con España refleja una exitosa anarquía, pero que en el Barça ha de someterse a la libertad de movimientos de Messi.

 

Balón parado

 

1)  En ataque

 

En el estilo de Martino en general y de Newell´s en particular, ha habido especial hincapié en la apuesta por la no continuidad de la jugada y el lanzamiento de balones largos, normalmente a pierna cambiada al punto de botar las faltas, y, con pierna natural en saques de esquina, buscando acá apertura de la bola. Esféricos que resultan bombeados y que son buscados por una gran cantidad de jugadores que salen a su encuentro y que no pocas veces dan lugar a segundas jugadas, generalmente volviendo a abrir a banda. La misma agresividad de la que hablábamos al comienzo de la entrada, se reproduce en las jugadas de ataque a pelota parada.

 

2)  En defensa

 

Podemos sintetizar lo siguiente. Quizás los saques de esquina sean lo más relevante para su análisis: queda un jugador en el primer poste, uno en el centro del área chica y otro en la misma línea que pone fin a ésta. En caso de recuperación del cuero, la especulación es mínima y la salida al contraataque inmediata y veloz, teniendo en cuenta que el plantel era perfecto para ello.

 

Un gran problema de Newell´s es la defensa de cuero parado y esto lo vimos en el Torneo Clausura de 2012. En cada partido los rosarinos perdían la gran mayoría de situaciones a pelota parada que eran ganadas por los rivales, quienes no tenían mayores problemas para cabecear en situaciones muy peligrosas para los leprosos. Defecto éste que es hondo en el Barcelona desde que mi memoria alcanza y que no es el fuerte en absoluto del Tata Martino.

 

 

Por: Antonio Ruiz Capilla @ARuizCapilla