La 'Bielsificación' del fútbol

 

* Por Jonathan Wilson (Extracto de nota publicada en el diario The Guardian bajo el título (¿‘La Pregunta: porqué se anotan más goles?)

 

 

'El fútbol, ​​desde hace un par de años, ha pasado por un proceso de Bielsaficación. Al más alto nivel de competencia, ahora prácticamente todo el mundo trata de recuperar la pelota bien arriba en la cancha, trata de anotar goles en base a transicionesr ápidas. Eso quiere decir que la capacidad de un defensor para no regalar el balón, no entrar en pánico cuando dos o tres delanteros se le vienen encima y le apremian, se convierte en fundamental y eso a su vez significa que la capacidad de manejar bien el balón llega a ser tan apreciada como la capacidad de ganar en una entrada o el disputar un cabezazo con el contrario. Al mismo tiempo, gracias a España, ahora se acepta que la forma más segura de no encajar goles es no conceder la posesión del balón.

 

Es por eso qué Marcelo Bielsa, el sumo sacerdote  de este estilo de fútbol, ​​a menudo ha utilizado a un mediocampista central como defensor. Lo hizo con Gary Medel en Chile y Javi Martínez en el Athletic de Bilbao y no es difícil ver la influencia de su pensamiento en la decisión de Pep Guardiola para convertir a Javier Mascherano (y a veces Sergio Busquets) en defensas centrales.

 

Bielsa desarrolló sus teorías en Newell’s Old Boys de Rosario en los años 90, sin embargo, lo curioso es que con ese equipo no ganó prácticamente nada. Sus dos títulos con Newell’s vienen de antes de la derrota 6-0 por Copa Libertadores sufrida ante San Lorenzo en 1992, que le convenció de que tenía que someter, en parte, los sentimientos más radicales y profundos en su alma a la realidad que le rodeaba.

 

No era sólo el hecho de que Bielsa utilizaba un sistema híbrido 4-3-3/3-4-3 (como Louis van Gaal en el Ajax y el Barcelona de Johan Cruyff, al mismo tiempo era partidario de un dibujo táctico en forma de diamante aplanado en el medio del terreno de juego, comprimido entre una línea de tres en ataque y una línea defensiva de tres jugadores), era la ferocidad de sus equipos en la presión sobre el rival y la implacabilidad en el ataque lo que le distinguió.

 

Newell’s logró llegar a la final de la Copa Libertadores, pero perdió ante el São Paulo de Telé Santana y Bielsa se fue al Atlas de México. El fracasar por poco, las tropas exhaustas fallando en la puntada final, se iban convirtiendo en un patrón familiar para Bielsa. Él ganó otro título en Vélez Sarsfield y un oro olímpico con Argentina, pero aparte de eso su carrera se ha caracterizado por fallar en la puntada final, al definir una copa. La temporada pasada, el Athletic de Bilbao, después de haber jugado un fútbol espectacular en la primavera europea, fue derrotado en la final de la Liga Europa y en la de la Copa del Rey.

 

La sensación en algunos sectores es que Bielsa puede ser demasiado fundamentalista: como él mismo ha dicho, si el fútbol fuese jugado por robots, él lo habría ganado todo. Las limitaciones humanas son más difíciles de manejar para Bielsa. Sin embargo, sus seguidores, los que combinan sus ideales con el realismo, están llegando a dominar la escena futbolística. Jorge Sampaoli ha llevado a la Universidad de Chile a tres títulos consecutivos y a ganar la Copa Sudamericana el año pasado. Pep Guardiola, quien compartió un asado de 12 horas con Bielsa antes de aceptar dirigir a Barcelona, ​​ganó tres títulos en la Liga de España y dos finales de la Liga de Campeones. Gerardo Martino llevó a Paraguay a la final de la Copa América y ha llevado a Newell’s a disputar el título de Argentina en esta temporada

 

Aún cuando no existe una relación directa, sólo algunos de los entrenadores jóvenes más brillantes de Europa no poseen una perspectiva Bielsista, por ejemplo André Villas-Boas (incluso al utilizar una línea de presión arriba en la cancha durante esta temporada) y Jürgen Klopp. Sólo el fútbol internacional a nivel selección se mantiene al margen de la corriente, es que la falta de tiempo disponible de los entrenadores para preparar a sus jugadores en la organización requerida para presionar al estilo del fútbol Bielsista  les lleva a aplicar un enfoque más cauteloso, donde la presión sobre el contrario se ejerce más atrás en el campo de juego.'

 

 

* Traducido por Raúl Vergara @RaulVB