Sir Stanley Matthews, nació el 1 de febrero 1915 en Seymour Street, Hanley, Stoke-on-Trent y murió el 23 de febrero del 2.000. Hijo de un boxeador peso pluma profesional, se unió a Stoke City directamente desde la escuela a la edad de catorce años. En 1932 se convirtió en un profesional a tiempo completo y dos años más tarde jugó por primera vez para Inglaterra en un partido internacional. En 1947, tras haber servido en la Segunda Guerra Mundial en la Royal Air Force (RAF), dejó el Stoke City y se unió al Blackpool Football Club, con el que permaneció durante 14 años. Fue durante este período que él logró su mayor triunfo en lo que se conoció como La final de la Copa Matthews  en 1953, allanando el camino para la victoria de última hora del Blackpool contra el Bolton Wanderers.

 

En 1956, el premio al mejor Jugador Europeo fue concedido por primera vez y, casi inevitablemente, fue Mathews el hombre que recibió el homenaje. Jugó su último partido  internacional contra Escocia en 1957 y en el mismo año fue nombrado CBE (Comandante del Imperio Británico). Matthews nunca recibió sanciones disciplinarias nunca en su carrera se unió al Stoke City en 1961, cuando estaban cerca de la parte inferior de la tabla de segunda división de Inglaterra. El equipo se transformó, el público aumentó de 9.000 a 36.000 espectadores y el año siguiente fueron promovidos a la primera división. Fue nombrado caballero en 1965 y jugó su último partido en el mismo año, cinco días después de su cumpleaños número 50.

 

Su carrera profesional abarcó 33 años. Cuando se retiró en 1965 (a los 50) había participado en cerca de 700 partidos de liga con el Stoke City y Blackpool y había jugado para Inglaterra 84 veces, incluyendo dos apariciones con el seleccionado de Gran Bretaña. Dicen que como puntero derecho no tenía comparación, delgado, de aspecto frágil, poseía un maravilloso sentido del equilibrio y el tiempo, sus repentinos estallidos de velocidad en piques de más de 20 metros o algo así era una de las maravillas de su juego y lo que le valió el apodo de ‘El Mago de las fintas.’

Sus pases eran extraordinariamente precisos no era tanto un goleador sino creador de oportunidades de gol para los demás. Su espíritu deportivo fue ejemplar era otra característica saliente de su personalidad y es recordado a menudo como ‘el primer caballero del fútbol.’ Se dijo que la presencia de Matthews en un equipo podría agregar 10.000 espectadores en las tribunas tal era su leyenda.

 

 

Por: Raúl Vergara @RaulVB